El 22 de mayo de2008, una mujer de 36 años fue operada por padecer una hernia de disco y pinzamiento del nervio. La operación se llevó a cabo en un hospital de Zaragoza. Una vez realizada la operación, la paciente fue dada de alta a los cuatro días, siendo informada de que le enviarían tanto el informe de la intervención como la citación para dar comienzo la rehabilitación.

IndemnizaciónHasta noviembre de ese mismo año, es decir seis meses después, no le llegó la citación de la rehabilitación. Así mismo, no pudo iniciarla puesto que en esas fechas no había recibido aún el informe de la operación de hernia de disco a la que fue sometida meses atrás, necesario para comenzar la rehabilitación. Por todo ello, sumado a sus dolencias persistentes,  la paciente presentó un escrito ante el organismo de Atención al Paciente y posteriormente puso su caso en manos de la justicia de Aragón.

No fue hasta el 16 de febrero del 2009 cuando recibió el informe de la intervención a la que se sometió  el 22 de mayo del 2008. Sin embrago, la paciente no pudo iniciar tampoco en esta ocasión la rehabilitación, puesto que en el propio hospital le indicaron que la rehabilitación debía haberse iniciado poco después de la operación de hernia discal y que un año después, no le servía para nada. Dado que no fue tratada adecuadamente en las fechas necesarias,  se le produjeron secuelas que le provocaron una incapacidad permanente

En agosto de 2012 la justicia le dio la razón a la paciente, obligando al Gobierno de Aragón a indemnizarla con 79.000€ como responsabilidad patrimonial, por no haber prestado el tratamiento adecuado en su debido momento a la paciente tras la operación por hernia de disco.