Cuando el dolor de espalda te para.

De acuerdo a la información del INSTITUTO MEXICANO DEL SEGURO SOCIAL (IMSS) el dolor de espalda afecta a ocho de cada diez personas a lo largo de la vida de estas, afectando a todos los rangos de edad, desde niños a ancianos. En algunos casos la solución viene dada por la vía farmacológica y por terapias rehabilitadoras pero hay otros casos en los que este tipo de tratamientos no responden como es de esperar y es aquí donde tienen cabida tratamientos que influyen en los pensamientos y los sentimientos de las personas. Pero ¿existe dicha conexión realmente?dolor de espalda

Según Maria Isabel Heraso, escritora y autora del libro Vivir bien sin dolor de espalda, hay varios factores que interrelacionan los sentimientos y emociones con los dolores de espalda, estos serían:

  • Cambio de postura
    Al vivir una emoción de dificil control, la espalda sufre contracturas, afectando a los músculos mediante un acortamiento de los mismos y reflejandose en las vértebras y costillas lo que determina que se deje de tener una postura recta de la espalda.
  • Ubicación del dolor de espalda
    Maria Isabel Heraso afirma que estos fuertes dolores, motivados por las contracturas, ligamentos o problemas de cadera, en función de la localización del dolor, pueden tener una explicación emocional.

“Las diferentes partes de la espalda, músculos y ligamentos, están asociadas a distintas emociones, como el miedo, las responsabilidades, las decepciones, etc” nos cuenta la autora de Vivir Bien sin dolor de espalda.

  • Tensión y circulación
    El profesor de medicina clínica rehabilitadora de la Facultad de Medicina de la Universidad de New York, John Sarno, certifica que el estrés, la tencsión, la frustración, la ansiedad y la preocupación tienen un impacto directo en la correcta circulación de la sangre dentro de los múlculos y nervios ubicados en la espalda, esta falta de riego facilita la aparición de patologías de la espalda en las que intervienen la falta de oxigenación y nutrientes para una correcta reparación de la misma.

“La tensión provoca que los vasos sanguineos que riegan los músculos de sangre y los nervios adyacentes en la espalda se contraigan generando dolor en la zona lumbar” Explica el autor  de La Mente tras el dolor de espalda.

  • Cuando no ayudan los calmantes
    Aunque el paracetamol es uno de los medicamentos más recomendados por los médicos para el dolor de espalda, los investigadores de la Universidad de Sydney, Australia, confirman que no es efectivo para aliviar el dolor de espalda. Según confirman en la publicación de la revista The Lancet el paracetamol no influiría para nada en el tiempo de cura de una lumbalgia común aguda, un dolor relacionado con una molestia muscular, lo que nuevamente nos lleva a pensar que, en parte, estas dolencias podrían tener una relación con el estado mental.

Debemos tener en cuenta que cualquier dolencia de espalda puede acabar convirtiéndose en un dolor incapacitante, debemos estar muy atentos a los síntomas y ponernos en mano de un doctor antes de llegar a este punto. Siempre es más sencillo obtener una mejora más visible y rápida en los casos en que no se haya cronificado un dolor.

¿Encuentras ayuda en los medicamentos en todos los casos?

¿Desesperas y piensas que hay algo más allá? ¿Que tus emociones también están implicadas?

Cuéntanos tu caso y comparte con la red tus impresiones, adivina cuántos casos como el tuyo hay a tu alrededor. Comparte esta información y averígualo.